Algunos causan felicidad dondequiera que van; otros, cuando se van.
Oscar Wilde
La palabra puede golpear tan fuerte como el puño. El que no entienda esto, pasará su vida agrediendo a sus iguales, traspasando las normas sobreentendidas de la convivencia social y más importante aun cometiendo actos de violencia por doquier.
Entre una gripe tropical y el regreso a mi país, me encontré con el peor escenario: una persona (de género masculino, muy posiblemente) hizo un perfil falso con el único objetivo de calumniar a una de las personas que más aprecio en este mundo, peor aún, me involucro en su berrinche sin justificaciones. Sí, efectivamente, me refiero a la #polemicaenredes de #lazorra .
Los antecedentes.
Hace poco más de un mes atrás, aproximadamente, un usuario de twitter se le ocurrió la “gran” idea de darle el calificativo de #lazorra a la afectada, alegando una serie de sinsentidos (mentiras de por medio), que únicamente respondían al hecho que se le había negado una salida o cita. El chavalo en cuestión, en un arrebato de macho y cobardía decidió aprovecharse del contexto actual de twitter #lazorra y se lo atribuyó.
Claramente, se tomaron las medidas del caso. Se redactó la demanda y se procedió a enviarla al victimario, dándole aviso de su delito y su consecuente castigo. Como es de esperar de un agresor (que agrede para cubrir sus inseguridades y miedos para mostrar valor y poder, en situaciones donde su masculinidad queda en entredicho), el silencio fue la respuesta que se obtuvo.
Capítulo aparte. Se trataba de uno más del montón. Un berrinche que fue callado por las voces de personas en twitter que entienden de justicia y no se prestan para dañar la moral de otros.
Ayer, con la ventaja del anonimato que las redes sociales brindan, un perfil falso se dedicó a calumniar y amedrentar la moral de mi amiga; además, me involucró, tachándome de cómplice de las cosas que suceden en el mundo imaginario de esta persona. No tenemos forma de saber si se trata de la misma persona, pero algo es definitivo, hay una conexión, o para ponerlo en palabras más trágica y más de UCR: una conspiración.
Es un cuento largo y con mal sabor. Las redes sociales deberían existir para mejorar la calidad del mundo: igualdad de género, de étnias, aminorar las brechas de conocimiento, ponernos en el camino de la tolerancia y el entendimiento, mermar el paso de la violencia que tenemos en el mundo real, hacernos crecer como seres humanos y demás ilusiones que tengamos para la humanidad.
La actitud de sentarse a “comer palomitas”, es la típica actitud del tico “valeverguista” que nos tiene en el hueco en el que estamos. La maldad triunfa cuando las personas de buen corazón dejamos pasar las injusticias. Estas situaciones ponen en entredicho nuestra calidad de seres humanos y cómo reaccionamos ante ellas aún más.
Es muy fácil tirar en el aire de la Web una serie de insultos y calumnias hacia una mujer. Esto ya ni siquiera se trata de una discusión de género, aunque efectivamente, hay un problema de machismo en este caso y en la sociedad en genera. Se trata de un tema de respeto hacia otro ser humano, ¿Cuál es la diferencia de estos agresores y del criminal que deja a su pareja golpeada en la esquina de su casa?- Ninguna. ¿Usted se sentaría a comer palomitas y ver cual película de ficción mientras golpean a su hermana, mamá, prima, novia?- Yo creo que no.
Referirse a una mujer como Puta, #lazorra y demás palabras peyorativas es una clara señal de que algo anda mal en la psique no solo de la persona, sino de la sociedad. Una disculpa por “inbox” claramente no es suficiente, y es de personas de valor dar la cara en público y reconocer su error, máxime en una situación donde se puso a dos personas en la silla del acusado (sin delito cometido), inventar una serie de eventos al mejor estilo TELEVISA, para que los demás tiren piedras bajo el amparo del engaño… Oh wait… Esto había pasado hace unos dos mil años… ¿Qué fue lo que dijo el profeta? – El que esté libre de culpas que tire la primera piedra. #HeDicho
4 comentarios:
Excelente post!
Que bueno que lo escribiste
Algo vi en twitter y lamento esa "gradería de sol" que ha ido apareciendo con protagonistas que lo único que demuestran cada día y cada hora es su gran debilidad interior. Engañad@s!
Excelente comentario, me encantó la parte de los que se sienten en el cine.
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